
¿QUÉ ES REALMENTE LA SOVITERN Y POR QUÉ LOS REVOLUCIONARIOS DEBEMOS RECHAZARLA?
La Red Socialista Internacional Soviética (Sovintern) nació en Moscú en abril de este año bajo el padrinazgo de Vladimir Putin. Su meta es representar los intereses de los BRICS —especialmente de Rusia, China y Brasil— dentro de la clase obrera y los oprimidos a escala global.
Esta convocatoria fue promovida por Rusia Justa, un partido que fue expulsado en 2022 de la Internacional Socialista (que en su origen fue la II Internacional -aquella que denunció Lenin por traidora y oportunista para formar la II internacional o Komiten-). Dicha expulsión de IS fue por apoyar la invasión rusa a Ucrania y ahora este espacio pretende ser ocupado por la Sovitern
¿Quiénes la componen?
No es una organización obrera. Es un rejunte de pseudomarxistas, reformistas, burócratas, socialdemócratas y figuras sin principios de clase, algunos de éstos incluso han servido como mercenarios y contrainsurgentes. Pretenden embaucar a los trabajadores del “Sur Global” para que apoyen a la burguesía local contra el imperialismo occidental.
Un bloque capitalista, no revolucionario.
Los BRICS no defienden a las masas oprimidas y explotadas. Son potencias capitalistas que buscan su propia tajada del pastel global. Apoyar a un bloque capitalista contra otro es traicionar el internacionalismo obrero, es repetir la política socialimperialista.
Peor que el estalinismo clásico
Durante el siglo XX, el estalinismo frenó y destruyó revoluciones en nombre de la “Unión Soviética”. Hoy, la Sovitern es aún más peligrosa. Ya no defiende a un Estado obrero degenerado, sino directamente a los intereses de potencias imperialistas y capitalistas consolidadas bajo la demagogia de “un nuevo socialismo del siglo XXI”.
Sin autoridad moral
A diferencia de la Tercera Internacional (Comintern) en tiempos de Lenin y los bolcheviques, la Sovitern no tiene ninguna conquista revolucionaria que la respalde. Nace como un aparato burocrático de control policíaco y político. Su lógica será implacable: “O estás con nosotros, o eres agente de la CIA”.
Su complicidad con Putin se traduce en una hipocresía absoluta de su pretendida calidad revolucionaria, una complicidad que se escuda en la unidad ecléctica bajo un supuesto socialismo. No se trata de una unidad de “buenas intenciones”, sino de principios.
Nuestra posición
Los revolucionarios marxistas no confiamos en este nuevo aparato burgués. No haremos ningún acuerdo con corrientes que defienden a gobiernos capitalistas bajo este Socialismo del S. XXI 2.0.
La independencia política de la clase trabajadora no se negocia. A prepararse: la lucha contra este nuevo engaño recién comienza.
¡No más usurpaciones contrarrevolucionarias!
¡Socialismo o extinción!