BOLIVIA: ¡Basta de soportar peleas interburguesas entre camachistas y masistas!

#Bolivia

Mientras que el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, habla de la realización de un cabildo nacional y que la lucha por la liberación de los presos políticos es de toda Bolivia, autoridades del gobierno central impulsan el recambio del gobernador de Santa Cruz, con sucesión o con nuevas elecciones. Esos son los últimos hechos de una contradicción entre la burguesía cruceña y la burguesía del occidente del país.

Esta pugna entre el actual gobierno y los movilizados en favor de la libertad del gobernador cruceño, ambos muy “defensores” de la democracia, muestra la crisis política expresada tanto en la división interna del #MAS, por intereses particulares, (contradicciones entre evistas y arcistas) como en la oposición de derecha (expresada en la ausencia de apoyo contundente a Áñez, Camacho, que no se la dieron efectivamente las organizaciones de empresarios), pero esconde, con la complicidad de los medios estatales y opositores, la crisis económica (inflación, desempleo), y las consecuencias que tendría, por ejemplo, el pago de la deuda externa e interna, la suspensión de subvenciones a los hidrocarburos o el pago de bonos y subsidios., que daría lugar a una gran subida de precios de todos los artículos de primera necesidad, la confiscación de los fondos de pensiones y otros ataques a la economía popular.

Según el Banco Mundial, el endeudamiento público alcanzó, hasta mediados del 2022, los $US 26.274 millones ¿Cuán sostenible es tener que pagar los intereses y el capital de esta deuda?

Con los datos parciales de 2021, la deuda total de Bolivia -externa más interna- superó los 26.000 millones de dólares, señala la Fundación Jubileo en un análisis del Presupuesto General del Estado 2022.

El monto total de la deuda dividido entre la cantidad de la población de Bolivia proyectada a 2021, da como resultado que cada boliviano tiene una deuda de 2.200 dólares o 15.312 bolivianos.

La deuda externa del país fue de $US. 4.935 millones el 2005, poco después de la huida de Sánchez de Lozada y antes de los gobiernos del MAS. Fundamentalmente bajo la presidencia de #EvoMorales, de 2007 a julio de 2021, la deuda externa creció en 5,7 veces.

La deuda interna, que es la deuda que el Estado tiene con los ciudadanos del país, contraídas con las Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP), el Banco Central de Bolivia (BCB) u otras instituciones. Según datos del propio BCB el crédito externo a fines del 2021 sumó 12.697 millones de dólares, mientras que la deuda adquirida por el Tesoro General de la Nación (TGN), se estableció en 14.303 millones de dólares. Y todo indica que ahora la Gestora Publica que administra los aportes de los trabajadores en Bolivia, estando en manos del gobierno, seguirá tomando de nuestros dineros los recursos para sus malversaciones.

Por otra parte, el descenso de la inversión pública en hidrocarburos se debió a menos recursos disponibles. El sector no fue una prioridad para el gobierno, que pasó de representar algo más de 14 por ciento de la inversión pública en 2014 a menos de 4 por ciento en 2019. La declinación en la producción de gas natural derivó en el descenso en la producción de líquidos, con el aumento de la importación de combustibles. Se ha dado un estancamiento en la producción de gas e incremento constante de los combustibles importados. Las importaciones superan las ventas de gas natural. Las cifras del primer trimestre de 2022 van en ese sentido. El valor exportado de gas fue de US 649.3 millones, mientras que la importación de combustibles llegó a usd 662.4 millones, marcando un ascenso de 130% respecto del valor importado en el primer trimestre de 2021, con lo cual el balance entre exportación de gas e importación de combustibles arrojó un saldo negativo.

Además de la crisis económica que ya se manifiesta con el alza de precios de los artículos de primera necesidad, el 2023 muestra un panorama desolador en lo que a nuestra problemática ambiental se refiere: la tala de árboles avanza velozmente, más cantidades de mercurio seguirán usando para la explotación del oro y continuará envenenando los ríos y los seres vivo de sus alrededores, con el peligro de extinción de los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana, quienes intentan, infructuosamente aún, frenar el daño dentro de sus territorios. Las sequías han acabado con las siembras en muchos municipios de Bolivia el año pasado y nada garantizará que no suceda lo mismo este 2023. A eso se suman los avasallamientos en tierras protegidas.

Mientras esas crisis -ambiental y económica- debieran ser la principal preocupación, las movilizaciones siguen, la represión y la persecución judicial también. El afán del gobierno y del MAS, es anular toda oposición de derecha y de izquierda, para quedar como única opción en futuras elecciones.

Sin embargo, aún está fresco el recuerdo, en la memoria de la mayoría de los trabajadores, las comunidades y los jóvenes, aún sin una convincente investigación y en la impunidad, los asesinatos cometidos en Sacaba y Senkata, en su afán de someter al pueblo boliviano y apoderarse del estado para desde allí multiplicar sus negocios para ellos y sus mandantes imperialistas. Los principales enemigos del pueblo boliviano son la burguesía, la oligarquía, las FFAA y policiales, los imperialismos de ambos bloques en disputa, liderados por EE. UU. y China, y sus sirvientes locales y en el gobierno.

Todo eso fue posible gracias a la perversa política reaccionaria del MAS y Morales, representantes de los intereses del imperialismo chino y brasileño, quien aplicó la misma política que todos los gobiernos anteriores, destruyendo el medio ambiente con la explotación minera, los hidrocarburos y la deforestación sin límites destinada al monocultivo soyero y la ganadería, para la exportación y fuga de capitales de terratenientes y multinacionales.

El gobierno se ha puesto en la esfera del bloque imperialista Chino y que se expresa ahora, de acuerdo a un cable de Reuters que dice que “El Gobierno de Bolivia firmó un convenio el viernes con un consorcio de empresas chinas, incluyendo al gigante de las baterías CATL, para la explotación de las enormes reservas de litio del país, en gran parte sin explotar, tras un largo proceso de licitación en el que participaron empresas de Estados Unidos y Rusia.” Este tipo de alineación agudiza las diferencias con la burguesía cruceña que en general es pro-imperialismo norteamericano.

De ahí que el descontento del pueblo solo podía aumentar, por eso se multiplicaron las protestas, paros y movilizaciones muchas veces reprimidas por el gobierno, quien consciente de su debilidad buscaba retener el poder desconociendo el resultado del referéndum (21 de febrero de 2016) y a las siguientes que él mismo convocara y nuevamente perdiera con la complicidad de Tribunal Supremo Electoral.

Al no conseguir superar el piso para ganar en primera vuelta debido a la bronca de su propia base electoral, manipula el escrutinio declarándose vencedor (2019). Al descubrirse la maniobra estalla el descontento generalizado, ante lo cual el gobierno de Morales y sus sucesores constitucionales renuncian creando un vacío de poder, crisis institucional que fue aprovechada por la derecha de Mesa y Doria Medina. La ultraderecha de #Camacho y la Unión Juvenil Cruceñista #UJC, con apoyo de las fuerzas armadas y policiales se hacen del poder nombrando a Añez, como presidente títere.

En toda esta coyuntura, cuando los ejecutivos burócratas de la Central Obrera Bolivia debieran luchar por los intereses de las trabajadoras y los trabajadores, con independencia respecto a ambos bandos burgueses en pugna, prefiere continuar alineada con la política burguesa del MAS en el gobierno.

¡ORGANICÉMONOS LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE LAS CIUDADES Y EL CAMPO, LAS Y LOS ESTUDIANTES,

PARA QUE LA CRISIS ECONÓMICA Y AMBIENTAL

NO CAIGA SOBRE NUESTRAS ESPALDAS!

¡Recuperar la #COB y la #CSUTCB para la lucha de los trabajadores!

¡Ninguna confianza en el gobierno reaccionario del MAS!

¡Ninguna confianza en la justicia cooptada por el gobierno!

¡Disolución de la Unión Juvenil Cruceñista!

¡Enfrentar en las calles a la ultraderecha de la oligarquía de Santa Cruz y todo el país!

¡Construyamos un partido revolucionario para comenzar a resolver la crisis de dirección del movimiento obrero, campesino y de las nacionalidades!

¡SUPEREMOS LA CRISIS DE DIRECCIÓN REVOLUCIONARIA MUNDIAL, FORTALEZCAMOS LA IZQUIERDA INTERNACIONAL CONTRA LA EXTINCIÓN!

¡Socialismo o Extinción!

#socialismoexinción#CrisisEnBolivia#EleccionesBolivia

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