¡Abajo el gobierno de Rodrigo Paz!

Una vez más el pueblo boliviano protagonizó un formidable proceso de movilización antigubernamental como se realizó tantas veces en su historia. Una vez más se repiten las fases, así como el resultado parcial del proceso: derrota.

Algunos activistas y partidos políticos de izquierda sostienen que no hubo derrota sino un empate, donde la burguesía tuvo pérdidas monetarias y diversos sectores específicos de explotados y oprimidos que ingresaron al conflicto con distintos reclamos particulares, tampoco consiguieron conquistar esas demandas. Esos sectores afirman que la exigencia de la renuncia del presidente Paz nunca fue levantada por muchos sectores en lucha, por lo que para esos sectores no hubo derrota en ese aspecto, ya que nunca fue su objetivo.

No acordamos con tal diagnóstico, para nosotros el reclamo de la renuncia de Paz terminó convirtiéndose en los hechos en la consigna unificadora de todos los reclamos sectoriales sin importar la opinión de esos mismos sectores, toda vez que el desarrollo del conflicto iba dejando claro que no existía manera de alcanzar ventajas en las demandas sectoriales sin derrotar al gobierno. Este desarrollo es siempre un proceso objetivo e independiente de la valoración sobre él manifiesten los sectores en lucha.

Cuando explotados y oprimidos se lanzan a una lucha parcial que de acuerdo a su nivel medio de conciencia es posible obtener presionando a un gobierno, pero que objetivamente ese gobierno no puede conceder, se colocan en primer plano las consignas más avanzadas y antigubernamentales, que a priori no eran consideradas -siempre y cuando alguna corriente política las difunda y explique- y que plantea la necesidad de profundizar la lucha, si se mantiene el deseo de conquistar sus demandas, entonces en ese caso el proceso puede ingresar en una fase superior.

Ahora bien, debe existir previamente quien plantee esa alternativa y estar inserto dentro de la vida diaria de explotados y oprimidos para que estos puedan evaluarla en el nuevo contexto diferente al anterior. Cambios de este tenor pueden darse en pocos días a condición de que existan tres requisitos: movilización creciente de las masas, organismos sectoriales propios e independientes del régimen burgués y existencia de un partido revolucionario; si alguno de estos prerrequisitos no existe, el resultado final puede preverse sin la menor duda. Esta consideración teórica está apoyada en el marxismo y comprobada por la experiencia concreta de la lucha de clases nacional e internacional.

De aquí no extraemos la conclusión que esta es una derrota profunda, ya que no conlleva la pérdida de muchas vidas, por lo que parece ser un episodio negativo más en la lucha histórica de clases, lo que permitirá, más temprano que tarde la irrupción de una nueva fase de luchas en el futuro.

Sin perjuicio de ello, debemos ser conscientes de que la derrota se materializará en peores condiciones de vida para el pueblo y represión para activistas, luchadores y sus organizaciones.

Todo nuestro respeto y admiración a las masas trabajadoras y pueblos originarios que en Bolivia han peleado una vez más contra el régimen capitalista explotador a pesar de renegados y traidores.

  • Aumento de salarios al nivel del costo de la canasta familiar.
  • Escala de horas de trabajo móvil empleado desocupados.
  • Libertad y desprocesamiento de todos los presos políticos.
  • Cese inmediato del estado de excepción.
  • No a las privatizaciones.
  • Basta de deforestación y ecocidio.

11/07/2026

Hasta el Socialismo Siempre.

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